En barca parece que vaya
movido por el viento que no calla
arrastrado hacia la dulzura
de la gran ternura, sin ninguna amargura
pues por fin he llegado a un puerto
con unas tierras prometedoras
de paz, dicha, y grandes placeres
Ya que si antes estaba muerto
ahora me arrullan palabras acogedoras
que han conseguido grandes amaneceres
todo por haberme visto en el espejo
de la mañana eterna y sonreírme
Así sin herirme
he conseguido mi mejor consejo
tener fe en algo que antes se ocultaba
y era que no me adoraba












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