Tejiendo mil historias
las diosas del destino
se aplican en su labor
parece que todo estuviera bajo su control
Y un ser, un alma, una persona
dice que no, la historia la hago yo
Contra esa rebeldía pudiera ser castigado
más no le caen rayos encima
es dueño de si mismo y de su futuro
Si algo le sucede sabe que el se lo ha buscado
y en su mano esta llegar a la cima
pues en cada día batalla contra lo oscuro
Es en esa pelea, ganando cada centímetro
donde encuentra su verdadera fortaleza
y aun siendo huérfano de protección divina
se encuentra protegido, no se trata de su ruina
como una armadura le nace una corteza
Tratará desde entonces el expandirlo al pueblo
más unos le oirán y otros lo condenaran
de esa cárcel los juzgados escaparan
pues ellos dejan libertad de creer en el destino












0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada